miércoles, 27 de mayo de 2015

LA HERMENÉUTICA EXISTENCIAL DE HEIDEGGER (EL DASEIN COMO EXISTENCIA INTERPRETATIVA)



LA HERMENÉUTICA EXISTENCIAL DE HEIDEGGER
Por ALEXIS ROJAS DONADO
10 DE MARZO DE 2015


PERSPECTIVA
Relatoría Argumentativa, Según la manera V, enfocada específicamente a resolver el problema de la significancia del ser arrojado al mundo y ser como devenir infinito.

FUENTES DE INFORMACIÓN

GRONDIN, J. (2008). ¿Qué es la Hermenéutica? Barcelona: Editorial Herder. p. 44-62.

Por medio de este texto podemos encontrar una ventana para una mayor comprensión del texto ser y tiempo de Martin Heidegger; desde su perspectiva el autor expone el pensamiento acerca de la Interpretación desde ser y tiempo como giro hermenéutico que resulta ser un cambio de paradigma para le hermenéutica, y es el paso de la interpretación de textos a una manera ser interpretando desde y la existencia misma.

HEIDEGGER, M. (1997). Ser y Tiempo. Santiago de Chile: Editorial Universitaria. p. 155-202

A través de Ser y tiempo encontramos la posición sustancial de la hermenéutica Heideggeriana y la cual se constituye como paradigma que cambiaría toda la perspectiva de la interpretación ya no como método sino como manera de ser existencial, la hermenéutica como un vivir interpretando.

PREGUNTA QUE MOTIVA LA INVESTIGACIÓN
¿Cómo se elabora una interpretación para llegar a una comprensión del Ser?

Subtemas

Punto de mirada.
Dasein: existencia interpretativa.

DESARROLLO DEL TEMA

Comienzo este escrito citando estas palabras de Heidegger: “Lo existencialmente “podido” en el comprender no es una cosa, sino el ser en cuanto existir. En el comprender se da existencialmente ese modo de ser del Dasein que es el poder-ser” (1997; p. 167). Pienso pues que esta pequeña y concisa frase nos da luces a una posible respuesta a pregunta que motiva esta investigación. La interpretación se logra precisamente en el existir interpretando. La interpretación aquí en Heidegger es vivir y por medio de ello existir. De allí que podemos inferir pues que toda interpretación del ser es la vivencia vital en el mundo. Para Grondin (2008) la hermenéutica Heideggeriana es un giro a la pregunta permanente del hombre por su ser y su sentido en el mundo, y va más allá del ente en el preguntarse por su ser en la existencia misma. Es evidente que para Grondin la teoría hermenéutica de Heidegger es un intento por volver preguntarse por el hombre mismo, es el hombre que vuele a ser el centro de mundo. Hombre que cómo ser-ahí arrojado al mundo se ve enfrentado al vivir, un vivir que no ha pedido. Es importante destacar que el giro hermenéutico propuesto por Heidegger rompe con toda la tradición hermenéutica, para el autor la hermenéutica sufre un cambio paradigmático, un cambio que como movimiento existencial la lleva a no ser ya una herramienta o técnica sino más bien en el espejo de la existencia del ser-ahí. Ser y Tiempo se convierten en dos dimensiones fundamentales en las cuales pensar la existencia misma, yendo más allá de la mera existencia humana, se pregunta por la existencia de la existencia en cuanto línea temporal débil; ser y tiempo se pregunta por el existir existiendo. Es decir para llegar a comprender al ser se requiere primero comprender la existencia, dado que el comprender del ser no es un acto epistemológico sino un acto visceral de verse abocado a la muerte como límite del acto epistemológico, quizás a ello se refiere Heidegger cuando menciona que “todas las modalidades del miedo, como posibilidades del encontrar-se afectivo, muestran que el Dasein, en cuanto estar-en-el-mundo, es Miedoso.” (1997; p. 166). Como si fuese el límite el generador de este miedo que obstaculiza al ser a llegar a comprenderse en plenitud existencia, no como un poseerse epistemológicamente sino como un existir buscando el sentido.


La interpretación como herramienta misa del conocer como posesión del conocimiento constata el problema de la existencia y su sentido con en estas palabras, y del miedo a volcarse a esta por medio del uso de la hermenéutica como un simple objeto del comprender epistemológico así: “La existencia busca calmarse, evitarse, sucumbiendo de este modo a la «decadencia» que la sigue como su sombra” (Grondin, 2008; p. 49). Por ello la interpretación de la vida en categorías epistemológicas o religiosas consiste así en un evitar la problemática del sentido de la vida, es para Heidegger un vivir inauténtico, una alienación misma del verdadero sentido del ser. Sin embargo la búsqueda de este sentido vital de la existencia se da en un marco de tiempo limitado en el cual los existenciales se convierten en los puntos de apoyo por los cuales la existencia misma se puede interpretar. En este sentido la interpretación del ser desde las categorías epistemológica podría verse alienado de su sereidad y ver reducido a un ser en cuanto esta-con. Por ello es fundamental que no haya categorías para la interpretación del ser sino existenciales que puedan ser vividos. Recordemos que en ser y tiempo la interpretación se hace viviendo, se hace existiendo; con ello no podemos inferir que sea necesario un radicalismo irracional que anule todas las posibilidades de reflexión. Esta cualidad en sí misma es lo que hace que el hombre sea capaz de preguntarse por su propia existencia, y siendo pues la razón y la conciencia una manera fundamental de ser-en-el-mundo. Así mismo la comprensión del ser como ser que se piensa, es posible inferir que el ser se comprende cuando se volca sobre el sí mismo de una forma consiente en la cual surge la elucidación como un darse cuenta de sí mismo. Este volcamiento sobre el sí mismo despierta el miedo en cuanto el sí mismo se enmarca en un contexto interpretativo llamado tiempo. Contexto que lo enfrenta al problema de la finidad del existir como ente, pero que en cuanto ser se vuelve infinito, pues encuentra muchas posibilidades de ser. Por ello pues comprender al ser es comprender su posibilidad de interpretarse a sí mismo, comprenderse de modo existencial como Dasain de posibilidades.


En lo que leo entre líneas, puedo inferir que ser y tiempo no son más que dos dimensiones que hacen posible la existencia interpretativa y, sin pretender caer en un reduccionismo, dichas dimensiones conforman el marco por el cual se puede interpretar al ser. Sin embargo podemos entender también a ser y tiempo como ser en sus diferentes categorías existenciales,  esperando sea válida esta caracterización, (ser-ahí, ser-en, ser-con) enfrentado a una realidad inmanente llamada tiempo. Esta doble vía problémica nos da dos puntos de vista interpretativos especiales. En el primero podemos encontrar una comprensión del ser como emanado con el tiempo, ser en cuanto presente en el devenir mismo del tiempo y que se refleja de forma finita en los entes; quizás estamos cayendo aquí en un platonismo. Por ello es podríamos en cambio comprender al ser en cuanto arrojado al mundo, o más bien arrojado a la existencia, puesto que no se encuentra como ser-con, sino de un modo de ser-en. Es decir arrojado al tiempo mismo, pero que no conlleva la unión con este, el tiempo pues el camino donde transita el ser. El tiempo así pues es parte de la comprensión del ser. Siendo esta ubicación primordialmente válida para comprender al ser, se comprende al ser en cuanto arrojado al mundo, mundo que se delimita como tiempo. Por ello es un ejercicio que tiene que verse enfrentado al miedo, es un ejercicio afectivo, puesto que la muerte es el límite del ser-ahí, claro está entendiéndolo como el hombre volcado sobre su sí mismo; y es allí donde esta existencia interpretativa se hace patente, en el hombre, puesto que no creo posible que una piedra se pregunte sobre su ser, incluso un ser viviente no racional; sin embargo esta pregunta sobre el sí mismo y su existencia se transversaliza por la afectividad, movida por el vacío.

CONCLUSIONES

El logro de la comprensión del ser no se puede entender como aprehensión sino como cuestión misma. Dado que el intento mismo de comprender el ser desde unas categorías meramente epistemológica resultaría en un intento de delimitación y determinación del mismo, llegando a una mera interpretación descriptiva. Para Heidegger es necesario comprender el ser desde los existenciales y en especial desde la afectividad. Pienso que el punto agudo de esta existencia interpretativa es la afectividad. Dado que la sola razón sólo se limita categorías epistemológicas y el ser es existencia pura. Existencia vivencial en la cual el ser se ve enfrentado a la muerte como vacío. Por ello para comprender el ser es necesario experimentar la cercanía misma del vacío que es su contrario, para de este modo la afectividad sea movida y confrontada al miedo que le impide existir de forma autentica; es aceptar la finidad misma desde un arrojamiento que le pone en camino a la búsqueda de sentido.

INQUIETUDES

Desde que leo a Heidegger me he preguntado y ello se ve manifestado en este escrito, si es posible entender a ser y tiempo como el hombre y su muerte, siendo pues esta una pregunta por la propia existencia humana, y en forma más particular, una pregunta sobre el sentido de mi vida que se da en la existencia. Yo creo que puede ser correcto interpretar ser como hombre, dado que es el hombre que se pregunta por sí mismo. Y al tiempo como marco y posibilidad de ser dentro de este, es decir el tiempo como límite, como vacío, como nulidad de la existencia interpretativa.

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